Miércoles 01, septiembre 2010 





ESPECIAL: NOVIEMBRE MES DE LOS DIFUNTOS



A todos nos preocupa la muerte, sin embargo, para los cristianos no debe ser motivo de angustia y desesperación. A través de la muerte, el hombre consigue llegar a su fin último que es volver a Dios de quien procede.


Su nombre :
Su email :
Email de su amigo(a)) :

LA TRADICIÓN DEL 2 DE NOVIEMBRE
Día de los Muertos
Octavio Paz: Todos Santos, Día de Muertos
MUERTE Y RESURRECCIÓN     
La muerte y la resurrección de la carne
Liturgia por los difuntos
Los sufragios por los difuntos
Resucitaremos en nuestros propios cuerpos

¨La vida se nos ha dado para buscar a Dios, la muerte para encontrarlo y la eternidad para poseerlo¨
P. Alberto Hurtado

ORANDO POR LOS DIFUNTOS  
Oraciones por los difuntos
Oraciones por los difuntos: Inmediatamente después
de la muerte 

Recomendación del Alma
Novena a las almas del purgatorio
Oraciones por las almas del purgatorio
Triptico difuntos, fomato .doc  
INDULGENCIAS
Las indulgencias: remisión de la pena temporal
Las Indulgencias
EL PURGATORIO
Conmemoración de todos los fieles difuntos
El purgatorio: La madurez lograda después de la muerte
REFLEXIONES
Al final de mi vida.doc
Ideas para mediar en La muerte  y el Juicio
Mi testamento para Dios
TEMAS DE FONDO SOBRE LA MUERTE
Aspectos crititicos de la asistencia al paciente moribundo
Cómo ayudar a los difuntos
El cristiano ante la muerte
¿Podemos hablar con los muertos?
PAPA BENEDICTO XVI
Benedicto XVI: Felicidad del justo
Benedicto XVI: Cristo libera del miedo a la muerte


ENSAYO SOBRE LA MUERTE


¿Es la muerte la auténtica limitación de toda aspiración humana a la felicidad o, por el contrario, enseñándonos a descubrir lo esencial de la vida nos muestra aquello que no puede perecer, el amor como verdadero sentido, capaz
de destruir la misma muerte?

En diálogo constante con los grandes pensadores y literatos, especialmente contemporáneos, Roberto Esteban Duque guía al lector en la búsqueda de respuestas a esta pregunta, que constituye el misterio último de la existencia humana. Sin despreciar la crítica, abierta y a menudo mordaz, hacia la cultura de la muerte, la banalización de la vida y la distracción ante el enigma del destino que deshumanizan nuestro tiempo, el autor nos propone un recorrido que culmina en la propuesta cristiana. En efecto, el Evangelio proclama la gloria de las flaquezas y la generosidad de un amor gratuito, incondicionado, vinculante, del que «ni lamuerte ni la vida, ni criatura alguna podrá separarnos». En ese amor, que es un amor crucificado, está la vida, la muerte de la muerte.

 





Nombre
Email
Comentario
www.encuentra.com como tu página de inicio



© 2008 encuentra.com - Todos los Derechos Reservados l Política de privacidad l Nosotros